
Aunque dentro del Anteproyecto de Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras aprobadas por la Junta de Castilla y León hay iniciativas «loables» -como el control del gasto corriente o el incremento de la productividad de los empleados públicos aumentando su jornada laboral-, el grueso del texto ratificado el día 30 de diciembre por el equipo de Juan Vicente Herrera se merece un suspenso sin paliativos por parte de CECALE. La Junta Directiva de la patronal rubricó ayer un texto –que enviará a Herrera en el que expresa sus «discrepancias» con estas medidas ya que «no van más allá» de mantener la actividad y los servicios públicos y, sin embargo, dejan aún lado la inversión productiva, «renunciando a su «responsabilidad como motor de desarrollo económico».
Poco se mordió la lengua a la hora de valorar el documento el presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla León, Jesús Terciado, dolido, sobre todo, con que la solución arbitrada para compensar la significativa caída de los ingresos corrientes a causa de la crisis pretenda compensarse través del aumento de la presión fiscal y, sin embargo, los gastos continúen prácticamente invariables.
Medidas como el céntimo sanitario o las ecotasas a las eléctricas y el reciclado de residuos tocan al bolsillo de los ciudadanos y, especialmente, al de los empresarios en un momento delicado. Y eso no ha gustado nada. De hecho, según los cálculos de CECALE, «alrededor del 50 por ciento» de los 251 millones de euros que la Junta prevé recaudar anualmente con los nuevos tributos, procederá directamente de la cuenta del «esquilmado» empresariado, que también carga con los incrementos impositivos del Gobierno central. La postura de la patronal: «Radical oposición», ya que «penaliza» su actividad y lastra su productividad y competitividad, advirtió Terciado. «Subir directamente impuestos es lo último se que debería hacer», subrayó el presidente de la patronal, quien expuso como «alternativas una mayor «reducción» de la estructura administrativa y «seguir avanzando» en la colaboración público-privada para prestar los servicios.
«No decepcionados», pero sí «sorprendidos» al comprobar que un sola reunión la Junta echase por tierra los principios defendidos hasta entonces por Herrera y el PP, desde Cecale criticaron el cambio de posición de un día para otro ya que «no creo que les pillase de sorpresa» el estado de las cuentas, pues no ha cambiado el partido en el Gobierno.
Entre todos los nuevos impuestos, e que acumuló más críticas por parte de la patronal fue el céntimo sanitario. Tachó de «error clamoroso por injusto» la decisión de la Junta de poner gravar con 4,8 céntimos los hidrocarburos. «Es abusivo. Pasamos de 0 a 100 y, además, sin vaselina», criticó Terciado, quien alertó de que aplicar el máximo margen al consumo de gasolina «va a deslocalizar los consumos» hacia comunidades limítrofes sin este impuesto o con él más reducido, por lo que puede que los cálculos de recaudación Hacienda no se cumplan. Por eso, reclamaron su retirada, o «al menos», se «amolde» a los tipos del entorno y se «bonifique» a los profesionales. En este punto, aprovechó para urgir al Gobierno central que «lidere la unidad de mercado», a menos en el plano fiscal que acabe con «el disparate» de la disparidad d tributos que «genera desazón» y no favorece la inversión.
Fuente: ABC